Archivo para Abril 2008
El conocimiento.
22. Abril 2008 por admin.
La investigación es un punto esencial para toda obra. No se deben cometer anacronismos, a no ser que sean intencionados, y se expliquen. Un escritor no puede relatar sobre la Edad Media sin colocarse en la Edad Media desde un punto de vista histórico.
Lo mismo sucede con otros temas. Lo importante es saber el lugar en el que te encuentras, el donde, y el cuando, porque de esa forma sabrás el como y el por que.
¿Y sí Dios está muerto V.4?
21. Abril 2008 por admin.
En el hospital pasó tres días sedado, días en los que los padres de mi amigo decidieron culparme a mí de todo lo que le había ocurrido. Aunque sospechaban que aquello no había sido un accidente todos aceptaron los hechos tal como fueron construidos, no les quedaba otra cosa si no querían tener problemas. Al no poder actuar contra el verdadero origen del dolor de Carlos, entre otros motivos porque ellos mismos habían ayudado muy mucho a ese dolor, se tomó la decisión, por unanimidad, de culpabilizar al amigo que le llenaba la cabeza de ideas imposibles, ese fue el motivo por el cual no me dejaron acercarme a la cama de Carlos el tiempo que estuvo inconsciente, aunque no les sirvió de mucho porque yo había estado trabajando en el INSALUD y conocía a mucha gente dentro de la PAZ, a la sazón el hospital donde le ingresaron, por ello no me resultó difícil ir a verle las veces que me dio la gana.
Esas cosas se me dan muy bien, encontrar caminos para solventar problemas, por eso creo que mucha gente acude a mí para buscar soluciones, porque cuando el mundo se empeña en torcer las cosas es mejor encontrar un camino torcido para sacar los problemas adelante.
También preparé las cosas para que cuando despertara tuviera alguna posibilidad de descansar y no tener que soportar las charlas constantes y terribles de su parentela más cercana, porque no hay nada peor que las advertencias moralistas de unas personas que ni tan siquiera se han dignado a escuchar tus problemas y ayudarte a lo largo de su vida.
Cuando despertó fue a mí al único que contó la verdad, lo que había sucedido en realidad. Con lágrimas en los ojos me pidió que la buscara, que intentara encontrarla. Por supuesto que los dos sabíamos que esas organizaciones tenían unas posibilidades casi ilimitadas para esconder a una persona, para hacerla desaparecer, sobre todo si se trataba de una inmigrante ilegal.
Carlos jugaba con ventaja, sabía que yo tenía ciertos conocidos que tenían alguna posibilidad en donde ni él ni yo tendríamos ninguna, unos conocidos muy curiosos porque la gente no llega a tener contacto con personas así, al menos no conscientemente, pero yo siempre he sido de los que pensaban que había que tener amigos hasta en el infierno, y muy cerca del infierno conocía a estos “amigos”.
No viene al caso decir donde y como conocí a esa gente, ni tampoco merece la pena entrar en el tipo de negocios o actividades a los que se dedicaban, aunque debo decir, en mi descargo, que no eran mafiosos ni nada por el estilo, eran, simplemente, personas que tenían contactos con otras personas a consecuencia de ciertas reuniones que mantenían periódicamente.
Evitando una concreción más exhaustiva de mis contactos, el caso es que esa era la única opción que nos quedaba, bueno, que quedaba a Carlos para poder encontrar a Marisa antes que le pasara algo irreparable, algo que, por la fechas, ya le estaba empezando a suceder, aunque nosotros no sabíamos nada de todo eso.
Con un poco de reparo por mi parte, no me gustaba deber favores a según que gente, me puse en contacto con aquella gente y se sintieron muy contentos de poderme ayudar. Concerté una cita para concretar los detalles, una cita que tendría lugar el día en que Carlos pudo salir de su casa por primera vez sin ayuda de nadie.
La entrevista entre mis “conocidos” y nosotros se desarrolló de una forma inverosímilmente distendida, parecía como si ellos supieran de los problemas en los que se encontraban Carlos y Marisa y que tenían la solución para eliminar los posibles obstáculos.
En ningún momento me pidieron nada, ni tampoco se lo pidieron a Carlos, y eso que hubieran podido conseguir muchas cosas, pero ese no era el juego al que estaban acostumbrados a jugar, ellos se dedicaban a hacer primero los favores para luego pedir otros favores a los “favorecidos”, de esa forma se construía una cadena de dependencia tan fuerte entre los miembros ayudados que nadie podía actuar para disolver la extraña sociedad que se construía.
Mi natural individualista me había impedido participar en un proyecto como aquél, un proyecto que me parecía perfectamente lógico y admirable, pero que no era para mí, al menos no lo era hasta que descubrí lo importante que era tener un apoyo al que acudir cuando se tiene una enorme necesidad de ayuda.
Con el tiempo creo que yo he dado más de lo que he recibido, pero podría no haber sucedido de esa forma, es más, podría haber sido una rémora para el grupo sin ofrecer nada a cambio, todo eso no hubiera importado lo más mínimo, para aquella gente, de una forma incomprensible, yo era un futurible al que debían tener contento y receptivo, y a través de Carlos lo habían logrado, y no sabían como.
Así pues aceptamos nuestra parte del trato y nos pusimos en manos de aquella gente, personas que conocían hasta al diablo, personas que, quizá, incluso dormían con el diablo, pero que también eran personas lo suficientemente inteligentes como para saber despertar a tiempo de los sueños.
Una mañana de libros.
21. Abril 2008 por admin.
Dejé de lado el miedo,
y, sin embargo, el miedo me guiaba.
Otra vez la muralla levantada,
de nuevo la esperanza se perdía,
pensé en ser yo mismo,
dejar el daño,
para poder alcanzar lo inalcanzado.
Mis sentimientos brotaron,
el libre nacimiento del cano libro
donde dejé mi oscuridad maltrecha.
Ella pudo leerlo, y lo leyó,
convenció a su miedo y a mi miedo,
dejó de lado el cerrado infierno interno,
y la oscura desesperanza que cantaba.
Fue, entonces, el momento,
el riesgo, de nuevo, entró en juego,
ella aceptó, otra vez,
siempre otra vez,
ella abrió el portón en la mañana,
para cantar juntos el encuentro.
Esperaré de nuevo, en la parada,
esperaré siempre que me llame,
porque ha venido a verme la esperanza,
me ha regalado el suelo florecido,
para recordar siempre lo que llevó,
una luz en los ojos y un recuerdo,
cuando el viaje al Magreb dejo mención,
de lo que nos llevará más allá de un beso.
Las nuevas formas de comunicación.
20. Abril 2008 por admin.
Es el momento de aceptar que estamos en el siglo XXI. Las nuevas formas de comunicación son esenciales para un escritor, porque escribir, en el fondo, es, simplemente, comunicar.
Las Web y los Blog son el lugar, el modo, nosotros los que transmitimos.
Una conversación después.
17. Abril 2008 por admin.
El día después, en el triste lugar de pérdida,
ella no pudo seguir,
por la palabra,
aunque sabe mi amor,
y ella lo siente.
No hay mayor dolor que el mío,
pero siempre está a mi lado,
aunque huya de mí,
aunque sienta terror a lo siguiente.
El color de la noche no es suficiente
cuando su luz se apaga.
Sabedor de su alma y de la mía,
conocedor del posible universo restringido
caminé todo el día,
lloré la noche,
sabiendo el poder de la nostalgia.
Terrores de enormes huecos desatados,
la realidad siendo escenario
dejó unos instantes de serlo,
pues ella salió al día siguiente de mi vida
partiendo el esperado encuentro.
Disculpas.
17. Abril 2008 por admin.
Siento el parón, necesario sanitariamente, de la página durante un tiempo. El cuerpo del hombre siemrpe es un poco menos fuerte de lo que parece o de lo que debería, y me han acabado operando.
¿Y sí Dios está muerto? V.3
17. Abril 2008 por admin.
Después de acabar su trabajo, un trabajo que se había alargado innecesariamente a consecuencia de la actuación del hermano, Miguel, que había “largado” a su padre todo lo que sucedió en aquella noche, tuvo la brillante idea de acudir a mí, de nuevo, en parte para explicarme lo del coche, en parte para utilizar mis pequeños conocimientos en algunos lugares donde él no podía ni acudir, el problema fue que yo me había ido a pasar, esa misma mañana, un par de días a Portugal, eso fue algo terrible para él, de pronto no tuvo ninguna idea, ninguna salida y decidió hacer una tontería.
De todas las cosas que se le podrían haber ocurrido, entre ellas llamarme por teléfono, dado que conocía mi número de móvil, o hablar con la policía, algo que le habían prohibido las compañeras de Marisa - aunque eso hubiera supuesto la salvación de la mujer- pues eso supondría la expulsión del país, hizo la más estúpida, ir, aquella misma noche, a hablar con los encargados del club, como si eso fuera a servir para algo.
Se presentó a las siete de la tarde, cuando todavía no se había ocultado el sol completamente, y entró como sí tal cosa. Ninguno de los guardas de seguridad le reconocieron, y eso que le habían visto muchas veces con Marisa, pero nunca pensaron que el hombre de la “puta” pudiera acudir a rescatarla. En ese mundo las fidelidades son contadas, al menos respecto de ciertas personas que sólo están con las chicas por el dinero que mueven, por tanto la actitud de Carlos no podía ser comprendida, ni tan siquiera prevista, por hombres que lo único que querían era pasar un buen rato en compañía de las chicas nuevas y llevarse a casa bastante dinero.
Cuando llegó tuvo la mala suerte de no encontrar a Milagros, que le hubiera ayudado, que incluso le hubiera hecho desistir de su locura, quien le vio fue Rigoberta, y la muy asquerosa decidió liarla de una forma completa, para lo cual no se le ocurrió otra cosa que avisar a los hombres que controlaban los ingresos del negocio de la presencia del “novio” de Marisa.
Ni tan siquiera pensó en lo que le podría ocurrir a Carlos, no pensó tampoco en Marisa, sólo quería sentir que todas sus compañeras estaban tan “puteadas” como ellas, porque su mundo sólo merecía la pena si el resto lo pasaba mal.
Estos hombres, que no podían dejar que las cosas se les escaparan de las manos, sobre todo porque todavía tenían a Marisa en la sala de arriba, donde la estaban proporcionando unas pequeñas lecciones de humildad, actuaron de una forma contundente, como sólo unas personas fuera de la ley pueden hacerlo, unas personas que no tienen en cuenta nada más que su propio beneficio.
Para empezar se dirigieron a Carlos para que les acompañara, pues le comentaron que ellos también estaban preocupados por lo que le habría podido suceder a Marisa, pues, según ellos, era una chica muy formal y no solía meter la pata nunca.
Carlos estaba demasiado cansado, tenía demasiado sueño y estaba demasiado desesperado como para pensar que se estaba metiendo en una trampa, por eso no dudó ni un segundo, acompañó a los dos hombres a un almacén cercano, un almacén donde estaban esperando otros tres hombres. Cuando entraron, dejando que mi amigo pasara primero, cerraron la puerta y le empujaron al centro de la sala, allí fue donde Carlos comprendió que las cosas no eran como él esperaba, y también aprendió que uno no puede luchar contra ciertos tipos de alimañas, aunque esas alimañas se encuentren disfrazadas de personas.
No hubo ninguna conversación previa, no era necesaria, Carlos comprendió demasiado tarde que nunca debería haber ido a buscar a Marisa, comprendió que esos hombres la habían escondido, que, quizá, incluso la habían matado, y también comprendió lo que era el dolor.
En la actuación de aquellos “matones”, siempre enormemente profesionales, no existió la pasión que pusieron en la violación de Marisa, sólo hicieron su trabajo, y lo hicieron demostrando muy buenos fundamentos. En ningún momento le dejaron marcas visibles, prepararon unas bolsas llenas de naranjas y le golpearon con ellas hasta que le dejaron inconsciente, los golpes se centraron en el abdomen, donde le produjeron enormes lesiones internas, lesiones internar que se juntaron con el intenso dolor que toda aquella tortura le generaba, un dolor profundo e inhumano, un dolor cargado de símbolos y de realidades, esas realidades que nos hacen seres humanos.
Después le metieron en su coche –les parecerá egoísta pero, gracias a dios, había cogido su coche para esa aventura y había aparcado el mío en su sitio- y le empujaron por un pequeño terraplén. No pretendían matarlo, sólo que todo pareciera un accidente, uno de esos accidentes que se producen a la salida de los Clubes porque le hombre va distraído y un poco bebido.
Antes de caer en la inconsciencia le avisaron de lo que le podría pasar a él y a su querido amor si contaba algo de lo sucedido, por eso su mente se aferró al dolor pues sabía que no tenía nada que contrarrestara el poder de la violencia de aquel grupo de asesinos, afortunadamente la mente es muy hábil en determinadas circunstancias y hace posible la desconexión en momentos como aquél.
Disculpas.
17. Abril 2008 por admin.
Siento el parón, necesario sanitariamente, de la página durante un tiempo. El cuerpo del hombre siemrpe es un poco menos fuerte de lo que parece o de lo que debería, y me han acabado operando.
Novelar y comunicar.
17. Abril 2008 por admin.
Hace poco uno de mis editores de novela me ha comentado que, teniendo una historia buena, debería pulirla más, estudiarla más.
En mi opinión, todo depende del escritor y del lector. Yo he estado leyendo obras que no sólo no son perfectas, sino que tienen incongruencias de esquema, pero, no obstante, son absolutamente atrayentes.
Comunicar no es convertir un texto en lo más perfecto posible, porque pierde vida, casi siempre. Comunicar es montar una historia que atraiga de tal forma que necesites leerla varias veces.
En mi primera novela se me acusaba de utilizar mucho el leismo, lo que suponía, para muchos, un error. No obstante, en ese caso concreto, fue buscado, porque quería dar un aspecto determinado a los personajes, que sólo se consigue mostrando una de las deficiencias del lenguaje de un lugar determinado.
Disculpas.
17. Abril 2008 por admin.
Siento el parón, necesario sanitariamente, de la página durante un tiempo. El cuerpo del hombre siemrpe es un poco menos fuerte de lo que parece o de lo que debería, y me han acabado operando.