Comienzos literarios.
21. Febrero 2008 por admin.
Por allí por los años noventa, un joven escritor, que no había publicado, y que vivía de su salario de funcionario, consiguió un destino en la soleada Palma de Mallorca, huyendo de la esclavitud que suponía trabajar en un lugar que le había robado su ilusión, pues no habían contado con él para hacerle volver a su puesto cuando disfrutaba de verdad de su anterior destino; pero olvidemos mi estancia en la Junta de Calamidades y pasemos a lo importante.
En Palma conocía a un editor, el de la editorial Calima. La editorial se dedicaba a publicar libros de calidad que, la mayoría de las veces, se alejaban de los deseos del público en general. Yo, ilusionado, le entregué mi novela “las tres vidas del loco” que había sido finalista en un premio literario de la Comunidad de Castilla León. Obviamente, teniendo en cuenta lo que publicaba el citado editor, me rechazó de inmediato la novela, pero cometió un error, se la dejó a un amigo.
Este amigo, al que siempre le estaré agradecido, se leyó la novela en una sola noche, y le pidió al editor más obras mías. Eso le hizo reflexionar, pues comprendió que, al final, debía dar al público lo que pedía, y no sólo lo que a él le gustaba.
De esta forma acabé publicando la novela en una colección de la que tuve el honor de ser el primer número.
Como vemos, la moraleja es, nunca se sabe donde va a acabar uno, ni cual es el camino adecuado.